“El metal lo tuve en pausa, o bloqueado quizás, durante casi 20 años”, explica Cristóbal Briceño en diálogo con BioBioChile. “No hay mejor medio para expresar el horror humano, que el metal”, resume Briceño. El colectivo, por el momento, está recién calibrando su alcance. “Que sea digerible y que, si los niños le quieren entrar realmente al tema, cachen que la cosa es rarita”, dice. Ese disco a mí me hizo mierda, lo produjo Roy Z, que en realidad se llama Roy Ramírez.