Allí, en la costa norteafricana, en la ciudad de Salé, Infantino intentará evitar acabar como Calígula. En un principio, el partido de partidos apuntaba a celebrarse en nuestro país, ya fuera en el Santiago Bernabéu o en el Camp Nou. Ya en los informes de la FIFA sobre las diferentes sedes, las marroquíes eran mucho más alabadas que las españolas o las lusas. Además, el lema oficial de la edición es 'Yalla Vamos', en el que la lengua árabe va por delante de las ibéricas. En pleno hundimiento, Infantino ha encontrado una última trinchera en Marruecos en la que refugiarse.