Incide en las relaciones comerciales y financieras, en el acceso a mercados y en las decisiones que toman las empresas al momento de invertir. También requiere instituciones sólidas, reglas claras y la capacidad de demostrar que somos un país preparado para generar valor, atraer inversiones responsables y competir exitosamente en la economía global», concluyó. El panel reunió a representantes del sector público, empresas, especialistas y medios de comunicación para promover un diálogo técnico sobre la implementación de la norma y su impacto en la competitividad nacional. La Ley de Sustancia Económica exige que determinadas empresas acrediten una presencia y actividad económica reales en Panamá. Con ello, el país fortalece su marco regulatorio, promueve mayor transparencia y consolida un entorno de negocios más confiable y competitivo.