Antes de ese viaje había hecho otros sin problema, dice, por lo que no tenía temor. Me dijeron que estaba detenida y que iban a hacerme algunas preguntas”, dice Claudia. Claudia habla de un cuarto muy pequeño en el que todas las personas estaban de pie, en el que no había espacio suficiente. Allí sus abogados pudieron agilizar su caso, sus condiciones de detención mejoraron y su familia y amigos siguieron reclamando hasta lograr su liberación. El lunes, en juez de inmigración le otorgó la libertad bajo fianza y por la tarde salió en libertad.