El Gobierno colombiano ha decidido reinstaurar la fumigación con glifosato para combatir los cultivos ilegales de coca, marihuana y amapola. Esta iniciativa había sido detenida en 2018 debido a preocupaciones sobre sus efectos para la salud pública y el medio ambiente. La nueva normativa también pretende mitigar los riesgos para la salud pública asociados con el uso del glifosato. Además, se realizarán estudios sobre los efectos del glifosato en las comunidades expuestas y se establecerá un procedimiento para que los ciudadanos presenten quejas y preocupaciones. En esa ocasión, se determinó que la responsabilidad de decidir sobre el uso del glifosato recaía en el Consejo Nacional de Estupefacientes.