Pienso que, para la mayoría de los colombianos no es clara la imagen de Abelardo y el perfil quetendrá su gobierno. Creo que sus prioridades se mantendrán, y eso está bien, pues por ellasvotaron sus electores. Atendiendo a los nombramientos que ha realizado, se podría pensar que el Presidente electoentiende que ya pasó el momento de las promesas y de los compromisos generales, y que loscolombianos, aun muchos de sus críticos, esperan que estas se vuelvan actos de gobierno. En susdiscursos y en sus primeras decisiones ha mandado un mensaje claro, de establecer una relacióndirecta, no intermediada por intereses políticos o económicos, con las regiones – con sus gentes,sus proyectos y prioridades, sus recursos y potenciales -, para trabajar hombro con hombro conellas, y desde ellas. Veremoscómo enfrenta Abelardo una tarea que el país reclama y que podría contar con un respaldoimportante de una ciudadanía que empezaría a identificarse con un estado y un gobierno, queempezarían finalmente a ser su estado y su gobierno, y no el de los políticos, manejándolos a suamaño.