No baja la temperatura de la estancia, sino que mueve el aire y favorece una sensación de frescor sobre la piel. “El aire acondicionado corrige la temperatura; el ventilador naturaliza la experiencia”, resume. También cuentan el ruido, la suavidad del flujo de aire y la posibilidad de regular la intensidad. SULION añade una idea práctica: un ventilador eficiente no es el que mueve mucho aire siempre, sino el que permite mover “el aire justo”. 6 10 © Jordi Canosa La elección del ventilador y la estética El ventilador de techo ha dejado de ser un aparato meramente funcional.