La reunión de la FIFA en Rabat (Marruecos), a la que asistió el presidente Gianni Infantino en persona, terminó con rumores de que la final del Mundial 2030 habría sido prometida a Marruecos para asegurarse su apoyo, algo que fuentes del organismo desmintieron a EFE, entre acusaciones de falta de transparencia. Marruecos, tradicional aliado del suizo, pretende albergar la final en el estadio Hassan II, en Casablanca. Después de más de siete horas en la sede regional de la FIFA, Infantino abandonó la reunión en Rabat sin hacer declaraciones ante la prensa. Fuentes próximas al fútbol marroquí apuntaron la posibilidad de que el jueves se retome la reunión, de nuevo en la sede de la FIFA en Rabat. "Dejadnos ser claros: no se debe permitir a la FIFA que continúe tomando decisiones unilaterales disruptivas.