La interrupción de la circulación en la alta velocidad como consecuencia del accidente ferroviario de Adamuz y el conjunto de borrascas que recibieron el año provocaron un impacto económico global en Córdoba superior a los 100 millones de euros. Los hoteles y los alojamientos turísticos, en quinto lugar, sumaron unas pérdidas potenciales de 1,29 millones de euros, consecuencia de un desplome del 22,7% en las pernoctaciones del turismo nacional en el primer bimestre. Daños en el mobiliario urbano de Córdoba causados por las tormentas. El temporal dejó una "huella significativa" en las infraestructuras municipales, con un coste reparación estimado en 3,76 millones de euros. La red de saneamiento y depuración de Emacsa concentró los mayores daños, especialmente las estaciones de bombeo (La Golondrina y el Botánico) y en el tanque de tormentas.