La administración municipal emitió órdenes de cese y desistimiento que exigen a esas compañías suspender inmediatamente la comercialización de los dispositivos en los 175 códigos postales de la Gran Manzana. Además de las sanciones contra los vendedores, estos vehículos podrán ser confiscados si son encontrados circulando por las calles de la ciudad. La ofensiva municipal busca cerrar una de las principales vías de acceso a estos dispositivos: las plataformas de comercio electrónico. “Estos minoristas en línea han permitido que los neoyorquinos compren productos cuya venta y circulación son ilegales en las calles de la ciudad, y eso tiene que terminar”, sentenció Flynn. Las autoridades sostienen que la velocidad y el peso de estos vehículos aumentan considerablemente la gravedad de las colisiones, tanto para sus conductores como para peatones, ciclistas y otros usuarios de las calles.