Sus tatuajes coincidían con los del fugitivo que la Policía llevaba buscando desde 2024. Los agentes necesitaban comprobar que la persona que tenían delante era realmente el fugitivo buscado por Reino Unido. Los tatuajes permitieron reconocerloLas marcas visibles en el cuerpo del detenido coincidían con la información que manejaban los investigadores. La búsqueda que había comenzado en Benidorm terminó a más de 450 kilómetros, en el centro de Madrid. El fugitivo había conseguido evitar las primeras búsquedas, pero no podía modificar las marcas que llevaba en el cuerpo.