Su primera parada en el puerto francés de Le Havre derivó en una inspección rutinaria de la mercancía. Las autoridades galas alertaron a la Policía Nacional, cuyos agentes, ya en La Jonquera, comenzaron a seguir la carga, ahora ya, en un camión. Una suerte y unas pesquisas que han llevado a desmantelar el laboratorio, instalado en un pueblo de Lérida, Almenar, con el que el Cártel Jalisco Nueva Generación pretendía inundar Europa de metanfetaminas. «Puede ser tanto un país de tránsito, como de destino, especialmente por sus infraestructuras de transporte y por la llegada de mercancías a sus puertos», constata Clemençon. No abandonaban el lugar, y uno sólo era el responsable de «facilitar las novedades»: el contacto directo con el Cártel Jalisco Nueva Generación.