Entre las principales recomendaciones se encuentra mantener libre de obstáculos la caja del medidor y evitar colocar sobre ella macetas, muebles, vehículos, materiales o escombro. También es importante conservar limpia el área, verificar que la tapa se encuentre en buen estado y evitar que personas no autorizadas manipulen el equipo. Las y los usuarios pueden revisar periódicamente el medidor para identificar humedad o escurrimientos alrededor de la instalación, ya que podrían indicar la presencia de una fuga. También se recomienda registrar la lectura del medidor al menos una vez por semana y compararla con el consumo reflejado en el recibo. La CESPT reiteró que cuidar el medidor beneficia directamente a las familias, al permitir mediciones más precisas, detectar fugas a tiempo y facilitar la prestación del servicio.