Las operaciones permitirán disponer de liquidez e invertir en reparar instalaciones, reponer equipamientos y existencias, atender pagos ordinarios y recuperar la capacidad productiva de los negocios. La ayuda cubrirá la comisión de aval y de estudio de Iberaval, el tipo de interés y la comisión de apertura del préstamo o de la póliza de crédito avalada. El respaldo de Iberaval, según explican desde la SGR, permitirá reducir el riesgo asumido por las entidades financieras y facilitar el acceso al crédito a empresas viables cuya tesorería se haya visto afectada por la emergencia. La bonificación de la Junta contribuirá, a su vez, a rebajar el coste financiero de las operaciones. Estas líneas forman parte del Plan aprobado por la Junta de Castilla y León el pasado 30 de julio, compuesto por 42 medidas y dotado inicialmente con alrededor de 90 millones de euros.