La encargada de inaugurarlo en La Estación de El Espinar fue Soledad Felloza uruguaya de nacimiento y gallega de adopción, quien fundamentó su contada precisamente en esta doble identidad. De esta manera, la primera parte estuvo dedicada a su vida en Uruguay y, la segunda, al descubrimiento de Galicia y su idiosincrasia. Aunque, realmente, la sesión comenzó antes de la sesión, porque en la prueba de sonido ya se marcó un adelanto precediendo a la presentación del director del Festival Carlos Yañez. Y quizás el momento más revelador de la contada fue la preciosa reflexión que hizo la fotógrafa sobre la narradora (pues Felloza también es fotógrafa): antes las fotos eran horizontales para incluir a toda la familia, ahora son verticales porque solo aparece una, dos o alguna otra persona más. Para la narradora contar es contarnos, por eso reivindica la narración como una forma de mantener viva a las personas en el doble sentido de la persona a la que se recuerda y de la persona que cuenta.