La Comisión Federal de Comunicaciones trabaja en una posible prohibición de nuevos transceptores ópticos chinos utilizados en centros de datos estadounidenses. La inteligencia artificial requiere grandes cantidades de información y capacidad informática, por lo que cualquier vulnerabilidad en la infraestructura podría afectar empresas, gobiernos y usuarios. Empresas tecnológicas estadounidenses trabajan para reforzar sus sistemas mientras desarrollan nuevas aplicaciones basadas en inteligencia artificial. La inteligencia artificial continúa evolucionando rápidamente y los gobiernos analizan nuevas reglas para equilibrar innovación, competencia internacional y seguridad nacional. Mientras crece la regulación tecnológica, empresas como Samsung avanzan en el desarrollo de memorias diseñadas para responder a la demanda generada por la inteligencia artificial.