Activistas, abogados de inmigración y organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes intensificaron la presión sobre el Gobierno de Estados Unidos para que permita el regreso de Jessica Treviño Villegas, una mexicana deportada a pesar de contar con protección vigente bajo el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). La organización La Unión del Pueblo Entero (LUPE), que acompaña el caso, sostiene que la separación de la familia ocurrió pese a que la mexicana cumplía con las condiciones exigidas por el programa DACA, el cual renovaba periódicamente desde que obtuvo el beneficio. Los manifestantes pidieron su retorno al país al señalar el impacto? Por su parte, la presidenta de la organización, Tania Chávez, afirmó que “Jessica no abandonó el país por voluntad propia. La misma agencia que fabricó este caos en la vida de Jessica ahora amenaza con causar aún más daño al quitarle sus protecciones del DACA”.