En la década de los 70, la Fed de Nixon decretó la inconvertibilidad del dólar en oro. A partir de este momento, comenzó el declive del dólar en las reservas de los bancos centrales, leve pero persistente. En el 2000, el 70% de las reservas de divisas de los bancos centrales eran dólares; en el 2026, el 66,9%. Las causas del declive del dólar: la inestabilidad geopolítica y Trump han acelerado el proceso de declive. Trump está utilizando el dólar como arma de ataque junto con otras medidas como los aranceles y las sanciones económicas, despertando una desconfianza profunda en el dólar.