La instalación de una cámara de refrigeración levantada días atrás por la Unidad Militar de Emergencias (UME) en el recinto del antiguo Hospital Militar de O’Donnell ha provocado la crítica. La crítica reside en que la temperatura no es suficientemente baja en la morgue donde se depositan las víctimas. El médico avisa de que el "escándalo está asegurado", teniendo en cuenta el "rito musulmán de lavar los cuerpos antes de inhumarlos". Los médicos forenses continúan trabajando, junto con el servicio de Criminalística de la Guardia Civil, en la realización de autopsias, así como en la recogida de muestras biológicas y huellas dactilares. El Juzgado abre diligencias previas por cada uno de los cuerpos hallados en el mar, a las que se une el informe preliminar de la autopsia.