La ciudad de Bailo está situada en el actual yacimiento de la Silla del Papa. Durante estos mil años de vida estuvieron marcados por numerosas culturas como la fenicia, la púnica, o la romana. La primera muestra en el anverso un toro con un creciente lunar y una estrella, y en el reverso una espiga. Estas imágenes aluden claramente a una economía basada en la ganadería y la agricultura, pero además poseen un significado más profundo ya que el toro se suele asociar al dios fenicio Baal Hammon, y la espiga a la diosa Tanit. Asimismo, Bailo ya no tendría la necesidad de producir moneda propia, o bien no tuvo la oportunidad, ya que era el poder central de Roma el que otorgaba el privilegio de acuñar.