«La ganadería regenerativa es una de las herramientas más eficaces para prevenir incendios, limpia el campo y evita que se propague el fuego», explica Esther a ABC. Sus vacas comen el pasto, los matorrales y las hojas secas de forma estudiada para reducir la cantidad de vegetación combustible. Dice que «es una ayuda brutal» para la ganadería regenerativa, para la limpieza de los montes y para la prevención de incendios forestales. Tiene dibujadas en el mapa parcelas pequeñas, de una hectárea o hectárea y media, y cambia su forma para ir limpiando todo el pasto y no caer en el sobrepastoreo. «'Ponte los GPS' le digo a los jóvenes que quieren empezar», cuenta Esther, que considera que hacen que la ganadería extensiva resulte más eficiente, manejable y atractiva para las nuevas generaciones lo que favorece el relevo generacional.