El hallazgo catapultó al físico alemán hacia la celebridad: «Revolución en la ciencia» , «Las ideas de Newton, derrocadas», decía el 'Times'. El 18 de agosto de 1868, el astrónomo francés Pierre Janssen detectó desde la India una línea amarilla desconocida en el espectro del Sol. Meses más tarde, su colega británico Norman Lockyer observó la misma línea y propuso que se trataba de un elemento nuevo que no se conocía en la Tierra. Al seguir la sombra de la Luna, el avión prolongará el tiempo que las cámaras pueden observar la corona solar. Durante unos minutos, la Luna hace de forma perfecta lo que la ingeniería espacial lleva décadas intentando reproducir con sofisticados instrumentos.