Y la evolución ... de las sanciones ha supuesto un punto más de presión y vigilancia para ambas, según fuentes financieras. La clave en esta decisión era Gaesa ya que, según el propio EE.UU., controla el 40% de la economía cubana; por ejemplo, todo el negocio turístico en la isla. Fuentes jurídicas añaden que el banco ha de ser muy cuidadoso con las operaciones que gestiona en la isla. La otra entidad que queda en el punto de mira es Alto Cedro, propiedad de Javier Botín. Pero más allá del número, el riesgo para el grupo hotelero estaba en que las sanciones le cerraran los mercados globales.