Eso provoca que este verano vaya camino de llegar al récord de energía no integrada en la infraestructura; es decir, que se ha tirado a la basura sin dar uso. Hasta un 11% de la energía disponible no se integró en la red pese a estar ofertada en el mercado. En junio, el porcentaje de energía renovable no integrada llegó al 10% –el año pasado se quedó en el 3%–, lo que ha supuesto desaprovechar más de 700 GWh. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) sitúa la demanda de los 'data center' en un 1,5% de la demanda global, unos 415 TWh. Si aumentasen la flota en circulación, y la mayoría de las recargas fuesen durante la noche o en las horas centrales del día, cuando sobra energía solar, se podría mejorar la utilización de la red.