Un joven de 19 años enfrenta cargos de asesinato en segundo grado y abuso infantil negligente con resultado de lesiones graves después de que un niño de 14 meses muriera ahogado en una bañera en un complejo de apartamentos de Garner, en Carolina del Norte. El acusado, identificado como Angel Deras-Rivas, era la única persona responsable del cuidado del menor al momento del incidente. Autoridades aseguran que el niño fue dejado solo en una bañera llena de aguaSegún la investigación, Deras-Rivas dejó al niño sin supervisión dentro de una bañera llena de agua, una acción que, de acuerdo con la orden judicial, constituyó una conducta con “desprecio temerario por la vida humana” debido a una omisión considerada gravemente negligente. Las autoridades sostienen que esa omisión provocó lesiones graves que derivaron en la muerte del menor. Lea más en La Opinión