Desde allí la embarcación remontó las aguas del río Pastaza hasta llegar a Sungachi, la primera comunidad en recibir la resolución. Cada uno recibió la documentación con la convicción de que el proceso de ampliación territorial representa mucho más que una actualización cartográfica: significa garantizar el futuro de sus pueblos. En Loboyacu, el Apu Moisés Chino Arahuanaza recordó que el territorio constituye la base de la identidad y de la existencia de su pueblo. La ampliación y la actualización de nuestros títulos comunales es un avance importante para nuestra lucha colectiva», afirmó. Cuando la comisión emprendió el viaje de retorno, las resoluciones ya no estaban en las carpetas que habían salido de San Lorenzo.