Esta vez, el blanco de sus críticas fue Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, luego de que el Departamento de Justicia retirara los cargos contra el piragüista olímpico David Hearn, acusado inicialmente de dañar el estanque reflectante del Monumento a Lincoln. Durante una conferencia en la Oficina Oval, Trump expresó su molestia por la decisión y aseguró que Pirro cedió ante la presión. Con base en esa información, el Departamento de Justicia retiró la acusación por destrucción de propiedad contra Hearn. Sin embargo, Trump rechazó esa explicación y sostuvo que los desperfectos fueron ocasionados por personas que vandalizaron el lugar. Y mientras Trump insiste en que hubo vandalismo, los documentos del gobierno apuntan a errores de construcción como la causa principal del deterioro del estanque.