Sacas el móvil para mirar el mapa y lo pillas al 9% de batería, con el sol dando de lleno en la pantalla. Ahí es donde carga los mapas y la navegación, que es el verdadero motivo para llevar uno de estos: marcas el recorrido y el aparato te va avisando de cada giro. Aguanta la lluvia sin inmutarse, así que la ruta de domingo con cielo feo deja de ser excusa. Un apunte importante, y por delante: esta unidad llega con los mapas y el menú en chino de fábrica. El paso por el ordenador se hace una vez y se olvida; a partir de ahí, lo tuyo son las rutas sin perderte, todas las que te dé el cuerpo.