El hombre permanecía escondido en una vivienda unifamiliar situada en un vecindario de alto nivel de Sitges. Los policías entraron en la casa y detuvieron al fugitivo sin que, por el momento, hayan trascendido incidentes durante el arresto. Los jóvenes se convertían en el último eslabón de la cadena: eran quienes se acercaban al objetivo, transportaban el arma, colocaban el explosivo o apretaban el gatillo. El objetivo era comprobar que el hombre residía realmente allí, conocer sus rutinas y elegir el momento más seguro para intervenir. Una casa en un vecindario de alto nivelEl fugitivo se escondía en una vivienda unifamiliar situada en una zona residencial acomodada.