A esto se suma que los adultos viven hoy más que en generaciones anteriores, así como una escasez documentada de trabajadores de cuidado pagado. Esto empuja a que la responsabilidad recaiga en la familia, incluso sin que quiera asumirla. La realidad está siendo distinta por factores como los años de retiro, los gastos médicos, la deuda y los impuestos. Eso equivale a que los hijos recibirían apenas alrededor de 39 centavos por cada dólar que sus padres tienen hoy en su patrimonio. “El hogar suele ser el último activo que queda en la jubilación”, indicó Evan Mills, asesor financiero asociado en Scholar Advising.