Por regla general, las teorías de conspiración suelen revelar más por lo que omiten que por lo que dicen. En el caso que nos ocupa, hay un curioso vacío en esas teorías sobre Ceuta en el que cabe el mayor país de la Unión Europea: Francia. A mediados de julio, Francia y Marruecos firmaron acuerdos de cooperación en materia de energía, transporte, agua, migración, seguridad y también defensa. Por supuesto, nada de esto quiere decir que Francia haya tenido alguna participación en la invasión migratoria de Ceuta. Lo significativo es que los aficionados a las teorías de conspiración tenían tantos motivos para vincular a Francia con lo ocurrido como a los otros a los que señalaron, pero prefiero optar por sus obsesiones favoritas, empezando por los judíos.