Ninguna economía del mundo logró llegar a estos niveles, lo que demuestra la dominancia del estado liderado por Gavin Newsom en lo que respecta a fuentes renovables. En los últimos años, el Estado Dorado mostró grandes progresos en infraestructura solar, lo que permitió avanzar en su programa de descarbonización energética. Asimismo, disminuyó en grandes porcentajes el uso de gas y carbón para la producción de energía, una estrategia que trajo progreso a la región. Se trata de un hecho de gran trascendencia, no solo para esta región estadounidense, sino para el mundo entero. Incluso, advierte que en la próxima década, más países y estados norteamericanos podrán alcanzar dicha cifra.