Según el cálculo difundido por los promotores, el volumen diario equivale a más de 23 piscinas olímpicas. Sin embargo, la industrialización, el exceso histórico de nutrientes, la pérdida de hábitat y el calentamiento del océano han debilitado el sistema. Se vigilarán la supervivencia y el crecimiento de los mejillones, los posibles cambios en la calidad del agua, la capacidad real de filtración y la respuesta de la biodiversidad. También cree que puede influir en la manera de diseñar y gestionar los entornos portuarios en el futuro. Por eso el seguimiento científico es tan importante como las 20 toneladas depositadas en el agua.