Abrir la mente siempre suma, acabar con tradiciones obsoletas es lo recomendable y aceptar las tendencias de las nuevas generaciones es parte del día a día. Pero una cosa es no vivir de la manera en la que lo hacían nuestros abuelos y otra muy distinta es que se pierdan los mínimos estándares de educación y saber estar. Cuidarse, ir al gimnasio y comer bien se han convertido en hábitos que comparten cada vez más personas. Unos días entre Sevilla y la playa sirven para apreciar todo esto. Eso, en lo referente principalmente a los hombres, pero tampoco es admisible que las mujeres lleguen al chiringuito en bañador, bikini, brasileño, tanga o similar.