Aguanta no obstante Fritz, que apela a la calma y la profundidad para no cederle terreno al español. Y como en el partido anterior, la veteranía se impone en ese desenlace en el que el estadounidense frena de velocidad pero acelera de dirección e intención. Así lo hizo ante todo un Lorenzo Musetti en cuartos de final, y en semifinales contra Alejandro Tabilo. El trofeo grande es para él, su primer título en Washington; la mejor lección, para Jódar; por esta final, por esta semana, por esta temporada. Solo en la final, solo ante este Fritz, encontró el límite que empujará a partir de ya, pues debuta en el Masters 1.000 de Canadá.