Fue en la madrugada del miércoles al jueves, mientras Rusia llevaba a cabo un nuevo ataque aéreo masivo contra Ucrania. No es la primera vez que un proyectil ruso cruza las fronteras de la Unión Europea. Hasta ahora habían sido drones los que habían caído en varias ocasiones, tanto en Polonia como en Rumanía, pero la otra noche fue un paso más allá y lo que impactó en suelo de la Unión Europea fue un misil. Cayó en medio del campo, en la región de Lublin, antes de que los cazas polacos que despegaron pudieran interceptarlo. Recordó también Donald Trump que 25.000 personas están muriendo cada mes en la guerra de Ucrania, la mayoría soldados rusos, y que no era aceptable prolongarlo por más tiempo.