Centros educativos, bibliotecas, ayuntamientos, asociaciones sociales y otras instituciones recibieron mensajes en los que se anunciaban tiroteos, ataques armados y asesinatos. Este dato no aparece identificado expresamente en la nota conjunta difundida por la Ertzaintza, la Guardia Civil y los Mossos. Por tanto, debe presentarse como una información atribuida a fuentes periodísticas y no como una conclusión oficial comunicada públicamente por los tres cuerpos. La inclusión en la lista permite congelar bienes relacionados con el grupo y perseguir penalmente determinados apoyos económicos o materiales. Hacer entender a la víctima que no es culpable puede ser el primer paso para romper el control que la red ejerce sobre ella.