Lo ocurrido estos días en Ceuta "se sabía y lo más grave es que no se actuó". Pero lo más grave no es que se haya detectado; lo más grave es que no se ha reaccionado. Y en el CETI, que se colapsó y que se tuvieron que abrir las puertas, había cuatro policías. Lo que sí sabemos son las consecuencias, y es que una ciudad entera de 80.000 personas ha sido abandonada a su suerte. Esto no es una crisis humanitaria; es una crisis de seguridad.