Hay más de 1500 buques detenidos en las cálidas aguas del estrecho de Ormuz desde hace semanas. En el estrecho de Ormuz, los barcos que transportan gas y petróleo, y también los que llevan mercancías en contenedores, están siendo afectados por el embotellamiento marítimo. Para evitar que esto cause problemas graves en la pesca y la acuicultura, los puertos deben actuar rápido. Lo que pasó en el estrecho de Ormuz muestra que los conflictos geopolíticos pueden tener efectos más allá de la economía. Mientras los mercados financieros esperan que se reactive el comercio, el océano se enfrenta a un desafío ambiental muy grande.