En los debates sobre la memoria suele hablarse de los grandes informes, de las disputas políticas o de las interpretaciones sobre el conflicto armado. Sin documentos, testimonios, fotografías, mapas y bases de datos, la memoria termina dependiendo únicamente del recuerdo, y el recuerdo, por definición, siempre es frágil. Allí conviven las investigaciones producidas por el Centro, el Archivo de Derechos Humanos, la Biblioteca Especializada en Derechos Humanos y Memoria Histórica, el Observatorio de Memoria y Conflicto, el Museo de la Memoria, las exposiciones, los recursos pedagógicos, las iniciativas territoriales y distintos espacios audiovisuales que incluyen documentales, pódcast y registros multimedia. Ese esfuerzo adquiere una dimensión particular en un país donde la discusión pública sobre el pasado suele estar atravesada por interpretaciones enfrentadas. El lanzamiento de la Plataforma del Legado también deja una reflexión sobre el papel de las instituciones culturales.