En ... una época que ha convertido la discrepancia en sospecha y la militancia en obediencia debida, Pablo fue un economista culto, inteligente y radicalmente ajeno al sectarismo. Trabajó en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno durante los años de José María Aznar y fue subsecretario de Sanidad y Consumo. Sin embargo, uno de sus legados más fértiles quedó en la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Le interesaban menos las etiquetas que los resultados; menos la fidelidad retórica que la eficacia institucional. Deja una madre, una esposa y cuatro hijos, y en lo público, una trayectoria extensa, pero sobre todo una manera de trabajar: curiosa, abierta, rigurosa y civilizada.