Mientras los abogados de los detenidos aseguran que se han producido malos tratos en prisión, la diplomacia española ha intervenido para garantizar la asistencia consular a los ciudadanos españoles encarcelados en Israel. Organizaciones como Adalah, encargada de la defensa legal de los detenidos, denuncian que los activistas han sufrido agresiones físicas, amenazas, privación de sueño y falta de acceso a medicamentos y agua. Las fuentes diplomáticas aseguran que “los españoles atendidos se encuentran en buen estado”, aunque el resto continúa a la espera de asistencia directa. El caso ha reactivado la atención internacional sobre la situación en Gaza y sobre las condiciones en las cárceles israelíes. Desde los ataques terroristas que Hamás perpetró el 7 de octubre y la ofensiva militar israelí en Gaza, estas denuncias se han intensificado.