Aunque Hamás aceptó el principio del acuerdo, su respuesta elude algunos de los puntos más sensibles, como el mecanismo de supervisión o el alcance del desarme. Los países árabes presionan a HamásDoha, que ha actuado como principal enlace entre Washington y los líderes de Hamás, se sumó a las felicitaciones. El jefe de la inteligencia egipcia, Hassan Rashad, y el responsable de los servicios secretos turcos, Ibrahim Kalin, participaron directamente en las negociaciones con los líderes de Hamás en Doha. Su objetivo: garantizar que el grupo no rechace el plan y acepte negociar los términos de su aplicación. También reclama que el futuro Gobierno tecnocrático de Gaza sea exclusivamente palestino, sin supervisión extranjera.