El gobierno se atrinchera en el partido oficial y en los poderes fáticos del Estado. Como en el cuadro de Goya donde ilustra a Júpiter devorando a sus hijos, el gobierno no encubre su obsesión de poder y su régimen unipartidista (de facto). Sin mencionar que los pasados eventos electorales solo lograron avivar todavía más la crisis política en el país. ¿Cuál es el mal menor al que se debiera recurrir si realmente colocamos el interés superior de la nación? Si la nación y la paz lo requiere, es la hora del desprendimiento por parte del primer mandatario y del equipo que lo acompaña.