Otros países intentaron prohibirlo y el mismo Ernest Urtasun, ministro español de Cultura, lo barajó tras calificar sus declaraciones de «repugnantes», pero nada. 1' y 'Can't Tell Me Nothing', en un espectáculo que, desde el principio, con fuegos artificiales incluidos, dejó claro que la parte visual era tanto o más importante que la musical. Un joven seguidor cerca de mí hizo una videollamada a su madre para que viera lo que él estaba viendo. Kanye West, en el Riyadh Air Metropolitano. Hay algo triste también en la música de Ye, al menos en una parte de ella, aunque no lo parezca.