En la presentación, Masami Yamamoto, productor del proyecto, comentó que la idea surgió al ver que los jugadores solían mirar constantemente el mapa en los juegos de este género para visualizar su propia ubicación. Resumiendo brevemente, tenemos dos mundos, uno representado en gráficos 3D y otro en 2D que transcurre en hojas de papel ilustradas con tinta. Este juego, en cambio, no es en absoluto rápido y los saltos hasta se sienten un poco pesados. Se me ocurren muchas cosas que podrían ser geniales en el gameplay y que no he visto, como lanzar objetos a distancia, escudos, etc. Su apartado artístico es sobresaliente y los combates contra los jefes son desafiantes, justos y divertidos.