La policía puertorriqueña indicó que Wilkin presentaba un único disparo en la parte posterior de la cabeza. Los investigadores consideran que fue atacado a corta distancia, en un homicidio con características de ejecución. Mientras permanecía en el lugar, comenzó a enviar mensajes a amigos en los que relataba la presencia de un individuo al que identificaba como “el aullador”. Un hombre que había decidido empezar una nueva vidaWilkin era originario de Wilmington, en Ohio, y se había mudado a Puerto Rico en enero de 2024. Su risa era contagiosa, su sonrisa sincera y compartía su felicidad con todos los que lo rodeaban”, indicaron sus familiares en el obituario.