Las del primer enclave datan de la década de 1930 y las del segundo se establecieron entre 1930 y 1935 dentro de un proyecto del régimen fascista. En términos relativos, la diversidad vegetal fue un 50,3 % menor que en el bosque nativo y un 74,5 % menor que en la vegetación abierta. Dicho de forma sencilla, había menos variedad en la manera de aprovechar la luz, el suelo y el espacio. La mediana fue de 25 taxones por parcela en los abetales, 28,5 en el bosque caducifolio y 37 en los pastizales. También necesitan seguir la diversidad de plantas, la calidad del suelo, la mezcla de especies y la recuperación del sotobosque durante años.