», gritaron en el callejón mientras Jordi Pérez, conocido como el Niño de las Monjas, abandonaba la plaza de toros de Huallanca tras sufrir una dramática cornada en el cuello. Ya en la calle, era trasladado en una camilla hasta un portón blanco que golpeaban fuertemente mientras el torero comenzaba a perder las consciencia. Enfundado en su vestido verde y oro, El Niño de las Monjas toreaba con el capote cuando el toro lo prendió en esa placita peruana rodeada de sierra en el departamento de Áncash. Salió de pie de la plaza pero luego perdió el conocimiento y el centro de salud del pueblo estaba cerrado. Asimismo, se informó que el diestro no necesita asistencia con tubo para respirar, debido a que la cornada comprometió únicamente tejido muscular.