Las tensiones entre el Rayo Vallecano y la Comunidad de Madrid continúan lejos de encontrar una solución. Se prolonga así un surrealista bloqueo que mantiene paralizada la actuación sobre el estadio. De forma paralela al frente abierto en el campo, la actividad continúa en la Ciudad Deportiva. La incertidumbre también alcanza a los aficionados, muchos de los cuales ya han renovado sus abonos para la próxima temporada tras una campaña en la que el club incrementó su precio en torno a un 15 %. Mientras la Comunidad de Madrid insiste en la necesidad de intervenir cuanto antes en Vallecas y ya ha denunciado la situación ante la Policía, el Rayo sigue sin pronunciarse públicamente sobre los últimos acontecimientos, manteniendo la incógnita tanto sobre el inicio de las obras como sobre el escenario en el que disputará sus primeros compromisos oficiales de la temporada.